El pasado lunes (16), el ex vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, reforzó la denuncia ya hecha por el presidente venezolano, Hugo Chavez, - de que los Estados Unidos estaba a construir una base militar en Colombia, a cerca la frontera con Venezuela - al denunciar que la construcción de pistas de aterrizaje en el local empezó.
Uno de los objetivos de la base es reemplazar la base militar de Manta, cuyo renovación de permiso de permanencia en Ecuador no fue firmado y termina el próximo año. Chávez dijo que se Colombia diera permiso para la construcción de la base, iba a reclamar el territorio que según dijo le fue expropiado a su país. Ahora, se espera una posición del presidente.
La base es más una interferencia norte-americana en la soberanía de los países latinoamericanos, donde ya posee bases militares en Guantánamo (Cuba), Atuba (Curazao), Manta (Ecuador), Comapala (El Salvador), Comayagua (Honduras) y el aeropuerto Mariscal Estigarribia (Paraguay).
Aún en ese sentido, los EE.UU. anunciaron la reactivación, a partir del 1º de julio, de la Cuarta Flota. Es una flota para patrullar los mares latinoamericanos. El propio Pentágono apunta como tarea de la flota ser un "mensaje" a Venezuela y al resto de la región, además, los militares dieron como excusa para la reactivación de la Cuarta "combatir el terrorismo" y las "actividades ilícitas".
La flota tendrá su base en la ciudad de Mayport, en Flórida, y para expertos tiene un significado simbólico de tentar responder al surgimiento de gobiernos populares en América Latina, que se posicionan contrarios a las ordenes del imperio de Estados Unidos.