El anuncio realizado ayer (16) por el presidente Rafael Correa de que Ecuador concederá asilo diplomático al creador del WikiLeaks, el australiano Julian Assange, sigue teniendo derivaciones. Mientras va tomando forma una movilización latinoamericana de apoyo a Ecuador, la Unión de Naciones del Sur tiene un encuentro agendado para mañana (18) para discutir el asunto, que se vio agravado ante la posibilidad de que el Gobierno Británico, supuestamente a pedido de Estados Unidos, interfiriera en la Embajada de Ecuador, en Londres, donde Assange está alojado desde el 19 de junio.
En entrevista concedida a la radio, en la página oficial del gobierno ecuatoriano, Rafael Correa explicó otra vez el porqué de la decisión de Ecuador de haber concedido el asilo diplomático, después de casi dos meses de analizar el pedido realizado por el creador de WikiLeaks. "Queda claro que el señor Assange nunca se negó a prestar declaraciones sobre los supuestos delitos de los cuales se le acusa. Por lo tanto, podría venir un investigador de Suecia. Pero ése no es el problema. No hay garantía de que el señor Assange sea extraditado a un tercer país, con esto su vida y su libertad estarían en riesgo. Por eso Ecuador fundamentalmente otorgó el asilo diplomático”, afirmó el presidente ecuatoriano.
También en la página oficial del gobierno, la justificación es de que es política del país "proteger a aquellos que están sin defensa” y en otro comunicado, el gobierno rechazó cualquier tipo de intervención del Reino Unido en cuanto al asilo político dado a Assange que, desde hace dos años, se encontraba en prisión domiciliaria en una mansión en Inglaterra.
Inmediatamente después del anuncio realizado por Ecuador, el canciller Ricardo Patiño concedió una entrevista de prensa donde afirmó haber recibido un documento del Reino Unido donde el país latinoamericano era amenazado por una posible incursión en la Embajada Ecuatoriana, para impedir la salida de Julian Assange y, si fuera el caso, efectuar su detención.
El presidente explicó también sobre las formas jurídicas y diplomáticas que están siendo aplicadas al caso y, de ahí, el impasse. En países latinoamericanos, las Embajadas son protegidas por normas acordadas por las propias naciones. Pero en Europa y en el caso del Reino Unido, hay un dispositivo interno que puede negar el salvoconducto que permite a Julian salir del país, lo que el gobierno latinoamericano considera un atentando a la soberanía.
"Con todo respeto, el sistema de justicia de Suecia, al menos en este caso, sería inaceptable en cualquier país latinoamericano. ¿La extradición para un delito común? Ellos piden extradición para investigar, básicamente no hay una acusación formal, solamente para investigar. Insisto, la decisión no se dio para intentar interrumpir una investigación”, afirmó.
Hoy, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) se manifestó afirmando que las amenazas realizadas por el Reino Unido de Gran Bretaña, si fueran puestas en práctica, violarían la Convención de Viena sobre Privilegios e Inmunidades.
"Los gobiernos de la Alba, al manifestar nuestra indefectible solidaridad con la República del Ecuador, advertimos al gobierno del Reino Unido sobre las graves consecuencias que la ejecución de sus amenazas tendrían para las relaciones con nuestros países”, afirmó el comunicado de la Alianza.
Julian Assange es uno de los mentores de WikiLeaks, responsable de la filtración de informaciones comprometedoras y secretas de grandes gobiernos como el de Estados Unidos. Viene siendo acusado de supuestos delitos sexuales y desde entonces estaba preso en situación domiciliaria en Inglaterra. Hace poco más de dos meses, solicitó asilo a Ecuador, país que ayer accedió al pedido contrariando al Reino Unido que, en 2000, concedió asilo al dictador chileno Augusto Pinochet.
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com
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