Tradução: ADITAL
24 Junio 2012
No sábado, o novo presidente do Paraguai, Federico Franco, admitiu sua preocupação pela falta de respaldo da comunidade internacional a seu governo, após a rápida destituição –na passada sexta-feira- de seu antecessor, Fernando Lugo, por parte do Congresso, o que tem derivado em acusações de que foi um golpe de Estado parlamentar. Franco pediu a América do Sul que compreenda a situação política de seu país e assegurou que o estado de direito tem plena vigência e que espera que não sejam aplicadas sanções contra a nação. "Aqui no Paraguai, não houve rompimento institucional, nem golpe; houve uma mudança de mando, ajustada à Constituição e às leis”, enfatizou.
Cuba condenou energicamente o golpe de Estado parlamentar. Da mesma forma, a Argentina, a Bolívia, o Equador e a Venezuela, membros da União de Nações Sul-Americanas (Unasul), alertaram sobre a quebra da ordem institucional no Paraguai após a destituição de Lugo pelo Congresso, em um polêmico julgamento político por mau desempenho. Países como Cuba, Honduras, Peru, República Dominicana, El Salvador e Nicarágua tampouco reconhecem as novas autoridades.
Segundo Cubadebate, Havana expressou que o golpe contra Lugo soma-se à longa lista de atentados contra a autodeterminação dos povos latino-americanos, sempre realizados pelas oligarquias, com a autoria, a cumplicidade ou a tolerância do governo dos Estados Unidos.
A Argentina foi além, ao anunciar a retirada de seu embaixador em Assunção, ante os acontecimentos que culminaram com a destituição do presidente constitucional e a ruptura da ordem democrática. Em um comunicado, agregou que a representação diplomática ficará em mãos de um encarregado de negócios até que a ordem democrática seja restabelecida.
A decisão do governo de Cristina Fernández de retirar seu embaixador fez com que o novo chanceler paraguaio, José Félix Fernández Estigarribia, contatasse de imediato a seu homólogo argentino para discutir o tema, pois a primeira tarefa que Franco lhe encomendou foi restaurar os vínculos com as nações latino-americanas que rechaçaram ao novo governo.
O embaixador do Paraguai na Argentina, Gabriel Enciso López, se uniu na noite da sexta-feira à comunidade paraguaia em Buenos Aires, que protestavam pela destituição de Lugo e anunciou que "desde hoy, já não continuarei como embaixador”. Em declarações a um canal argentino, o diplomata expressou que em seu país aconteceu um golpe institucional.
A Comissão Interamericana de Direitos Humanos (Cidh) afdirmou que o julgamento político sumário do Congresso paraguaio afetou o estado de direito nesse país, que qualificou de atropelo e paródia da justiça. Considerou inaceitável o expedito do julgamento contra o presidente constitucional e democraticamente eleito, ao removê-lo em 24 horas e sem garantias para defender-se.
[Em breve, a tradução completa para o portugês].
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirmó que el juicio político sumario del Congreso paraguayo afectó el estado de derecho en ese país, que calificó de atropello y parodia de la justicia. Consideró inaceptable lo expedito del juicio contra el presidente constitucional y democráticamente electo, al removerlo en 24 horas y sin garantías para defenderse.
No obstante,este sábado el gobierno de Franco recibió el visto bueno del Vaticano, Alemania y España. El nuncio apostólico de Roma, Eliseo Ariotti, fue recibido en el palacio de gobierno, en el primer encuentro oficial del nuevo jefe de Estado con un representante de la comunidad internacional. Ariotti señaló que fue a honrar a las autoridades paraguayas y abogó por la paz.
El ministro alemán de Cooperación Económica y Desarrollo, Dirk Niebel, fue recibido después por Franco. Comentó que la destitución de Lugo fue un proceso normal, ya que el mandatario saliente emitió un discurso final, por lo cual se dio un cambio de gobierno, aunque no con elecciones.
A su vez, España emitió un comunicado en el cual instó al pleno respeto a la institucionalidad democrática en Paraguay y a salvaguardar la convivencia pacífica del pueblo paraguayo, luego de tomar nota de la decisión de Lugo de acatar la resolución del Senado de removerlo del cargo.
Estados Unidos llamó a los paraguayos a la calma y a actuar con responsabilidad, en el espíritu de los principios democráticos paraguayos, de acuerdo con el Departamento de Estado.
Franco, médico de 49 años del centroderechista Partido Liberal que ocupaba la vicepresidencia, asumió la jefatura del Estado la noche del viernes. Hoy buscaba reconciliarse con los países vecinos. Incluso dijo que pedirá a Lugo explicar la situación.
El canciller brasileño, Antonio Patriota, comentó que el cese de Lugo es un retroceso y no descartó posibles sanciones al nuevo gobierno paraguayo por el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unasur. El Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, se dispone a estudiar medidas al respecto en la reunión del bloque del 29 de junio en suelo argentino.
El nuevo mandatario paraguayo admitió que no tiene una invitación clara a la cumbre del Mercosur. No creo que Brasil tenga que aplicar ninguna sanción comercial. Pienso que los más afectados, sin lugar a dudas, van a ser los empresarios brasileños. Hay muchas inversiones de ciudadanos brasileños, indicó Franco, quien garantizó la seguridad y los bienes de los brasileños en la nación.
Brasil y Argentina son dos países importantes en las relaciones comerciales de Paraguay. Pero Brasil, a diferencia de Argentina, dijo que no piensa cerrar su sede diplomática en Asunción, la cual seguirá funcionando normalmente, pues Brasil reconoce estados, no gobiernos, según el canciller Antonio Patriota.
Los vínculos con Brasil son estratégicos para Paraguay, cuarto mayor exportador mundial de soya, debido a la gigantesca represa común de Itaipú, y un abultado flujo comercial. Además, unos 100 mil brasileños viven y laboran en Paraguay, donde poseen haciendas y grandes comercios.
La presidenta de Argentina, otra nación clave para Paraguay, con la que construyó la presa común Yacyretá, manifestó que consideraba un golpe de Estado lo ocurrido en Asunción.
Intentan autoridades intervenir televisión pública
Paraguay amaneció en total calma este sábado. Las tiendas abrieron normalmente y pocos policías patrullaban las calles de la capital. Sin embargo, trabajadores del canal de la televisión pública local resistieron el intento del gobierno de asumir el control de la emisora e improvisaron una transmisión que salió al aire para condenar la asunción de Franco.
Mientras, dos asociaciones rurales paraguayas optaron por apoyar al nuevo gobierno para darle una oportunidad, en contraste con sectores políticos de izquierda, que desconocen al gobierno de Franco y anunciaron la constitución de un frente nacional por la defensa de la democracia.
La mayoría de las naciones sudamericanas que pertenecen a la Unasur hicieron saber que se coordinarán ante posibles sanciones contra Paraguay.
A los cuestionamientos regionales por el expedito proceso que terminó con la presidencia de Lugo se sumaron México y Perú, entre otros países latinoamericanos, cuyos gobiernos hicieron señalamientos acerca de la falta de un espacio adecuado para que el ex mandatario se defendiera y el retroceso institucional que implicó para el país su destitución.
El gobierno mexicano reconoció el sábado la legalidad del juicio político, pero dijo que el procedimiento no otorgó al ex presidente Lugo los espacios y tiempos para la debida defensa, como lo requería la trascendencia de la decisión que condujo a la remoción de su cargo.
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