Todos los días, miles de niños y adolescentes son víctimas de abuso sexual dentro de la misma familia. Las víctimas de este tipo de violencia son atendidas por entidades que actúan para proteger la vida y los derechos de los menores. Una de estas instituciones es la Red Niño de Combate a la Violencia Doméstica, que surgió en 1998, en San Pablo, capital del sudeste de Brasil.
Fruto del 1° Debate Regional de la Infancia y Violencia Doméstica, la idea de formar la red surgió de un grupo de profesionales, que ya investigaba sobre Violencia Doméstica. A partir de entonces, con apoyo y colaboración de otros profesionales de instituciones gubernamentales y no gubernamentales, la Red decidió encarar el desafío de no sólo enfrentar el problema y atender a las víctimas de este tipo de violencia, sino también mostrar que ella existe en todas las clases sociales.
El foco es desarrollar trabajos preventivos por medio de seminarios, conferencias y otras acciones que apuntan a informar y preparar a los profesionales que actúan directamente en la cuestión. Una de las últimas iniciativas fue el seminario realizado el 21 de mayo que abordó el tema: Tráfico de Niños y Adolescentes.
"Sabemos que el tráfico existe, por eso el seminario tuvo el objetivo de preparar a los profesionales que atienden a los niños víctimas de la violencia sexual, para que ellos puedan identificar también posibles casos de tráfico", explicó la coordinadora de la Red Niño, Ana Cristina Silva.
Según ella, la mayoría de los casos atendidos por la institución son de abuso sexual. Hasta ahora, fueron pocos los casos de explotación sexual, cuando existe la finalidad de obtención de lucro. A pesar de no haberse enfrentado con ningún caso de tráfico de niños o adolescentes, la coordinadora dijo que fue importante realizar el seminario para dar visibilidad a la existencia de esta problemática.
Ana informó que sólo en el área de actuación de la Red, la zona este de San Pablo, por mes se atienden en promedio 80 casos de abuso sexual de niños. Además de la atención a las víctimas, las familias y el agresor también son atendidos. “La mayor parte de los casos es de familias que ganan hasta 3 salarios mínimos”, dijo. Pero enfatizó que los abusos ocurren también en familias con mayor poder adquisitivo.
La mayoría de las víctimas, generalmente, tienen edades entre 12 y 14 años. En el segundo lugar del ranking de los casos de abuso, aparecen niñas y niños de 6 a 11 años, seguidos por niños de 0 a 5 años y, por último, adolescentes de 15 a 17 años. “Atendimos un bebé de sólo 8 meses”, informó Ana. Dijo además que los casos son muy complejos y muchas de estas familias son incestuosas. “El principal abusador es el propio padre biológico”, afirmó.
Resaltó que la Red realiza la atención psicosocial y que evita alejar de su familia al niño o adolescente víctima de violencia. “Mucha gente piensa inmediatamente en alejar al niño abusado de dentro del seno familiar, cuando en verdad hay que alejar al agresor”, aclaró. Actualmente, existen en la fila de espera de atención casi 180 casos de abuso sexual.
Para combatir este mal es importante denunciar. El Disque 100 es un servicio gratuito y recibe llamadas de todo el país.
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com
Início